La ortodoncia en pacientes con enfermedad periodontal presenta desafíos adicionales debido a la presencia de tejido gingival inflamado, pérdida de inserción periodontal y posible movilidad dental. Sin embargo, es posible realizar tratamientos ortodónticos en estos pacientes con un cuidado adicional y coordinación entre ortodoncistas y periodoncistas. Aquí hay algunas consideraciones importantes:

 

1. Evaluación periodontal inicial:

Antes de iniciar cualquier tratamiento ortodóntico, es crucial realizar una evaluación periodontal exhaustiva para determinar la gravedad de la enfermedad periodontal. Esto puede incluir medición de la profundidad del sondaje, evaluación de la movilidad dental y radiografías para evaluar la pérdida ósea.

2. Control de la enfermedad periodontal:

Es fundamental estabilizar la enfermedad periodontal antes de iniciar el tratamiento ortodóntico. Esto puede implicar realizar un tratamiento periodontal inicial, que puede incluir raspado y alisado radicular, terapia antimicrobiana y cirugía periodontal, según la severidad del caso.

3. Planificación del tratamiento interdisciplinario:

La coordinación entre el ortodoncista y el periodoncista es esencial en pacientes con enfermedad periodontal. Ambos especialistas deben trabajar juntos para desarrollar un plan de tratamiento que aborde tanto los problemas periodontales como ortodónticos de manera efectiva.

4. Selección de técnicas ortodónticas adecuadas:

En pacientes con enfermedad periodontal, es importante seleccionar técnicas ortodónticas que minimicen el estrés sobre los tejidos periodontales comprometidos. Por ejemplo, se pueden preferir movimientos dentales más suaves y controlados para evitar la exacerbación de la pérdida ósea o la recesión gingival.

5. Seguimiento y mantenimiento periodontal continuo:

Durante el tratamiento ortodóntico, es fundamental realizar un seguimiento periódico para evaluar la salud periodontal y realizar ajustes en el plan de tratamiento según sea necesario. Además, se deben mantener rutinas de higiene oral rigurosas para controlar la placa bacteriana y prevenir la progresión de la enfermedad periodontal.

6. Retención a largo plazo:

Después de finalizar el tratamiento ortodóntico, se debe proporcionar una retención adecuada para prevenir la recurrencia de los problemas ortodónticos y mantener la estabilidad de los resultados alcanzados. Esto puede implicar el uso de retenedores fijos y removibles según las necesidades individuales del paciente.

 

En resumen, la ortodoncia en pacientes con enfermedad periodontal requiere un enfoque interdisciplinario, una planificación cuidadosa y un seguimiento continuo para lograr resultados exitosos y mantener la salud a largo plazo tanto de los tejidos periodontales como de los dientes.